Dicen que el agua es la fuente de la vida. ¡No sabéis la vida que nos dio ayer en la Residencia Manuel Alfaro!
Los primeros rayitos de sol estaban apareciendo cuando ya estábamos hinchando nuestras pequeñas piscinas. Preparamos dos mesas con ambientes diferentes. En una dejamos ejercicios de destreza manual con un montón de juegos pero hemos de reconocer que la que triunfó entre nuestros abuelos y trabajadores fue…¡la piscina de espuma!
Basta un poco de agua y jabón para hacernos reir y disfrutar como niños pequeños. Música para ambientar y la sorpresa… ¡pistolas de agua! Todo el que se asomó al porche acabó bañado en agua.
Qué poquito necesitamos para pasar una mañana agradable.
¡Nos vemos pronto!
   

CALIDAD Y CALIDEZ

UN NUEVO HOGAR

ALIMENTACION ESPECIALIZADA

ATENCIÓN CENTRADA EN LAS PERSONAS